2017/11/12

Sin violencia todo no es posible

Durante años y años hemos escuchado argumentos del estilo "Sin violencia, todo es posible en democracia". De tanto oírlos, incluso algunos acabaron por creérselos. Ahora se demuestra, con el último desenlace del procés catalán, que eran absolutamente falaces. Medio Govern entre rejas, el otro medio en el exilio y los principales líderes sociales soberanistas encarcelados. Otra vez presos políticos, otra vez exiliados.


Oriol Junqueras, a la derecha, camino de la Audiencia Nacional.

No debemos extrañarnos. En el debate político es corriente la utilización de argumentos falaces para intentar atacar la posición del adversario y/o enemigo. Pero que sea corriente no quiere decir que sea correcto. El argumentario que ha venido utilizándose desde posturas nacionalistas, socialistas o simplemente autonomistas, carecía de rigor político. Sin violencia eran posibles ciertas cosas, pero otras no lo eran, ni lo van a ser en el futuro, como es el caso de la segregación de una parte del territorio español del resto del mismo. La unidad del Reino de España no está en discusión.